3.23.2006

Escultura: Luz y materia (presentación del proyecto)


Picasso decía que el arte era la mentira que nos acerca a la verdad. Yo creo que más que una verdad o una mentira el arte es una certeza que nos abre la mente a otra realidad o a una realidad más amplia.

Nuestro mundo, nuestra realidad, esta formado por energía, la combinación de energías crea materia y otra energía, la luz, nos descubre esta materia.

La energía no se crea ni se destruye, se transforma continuamente. El ser humano no es capaz de crear (crear implica partir de la nada) solo transforma. El artista es la persona capaz de recoger, de sentir la energía que le rodea, y transformarla en una forma o en una acción capaz hacer vibrar a otros individuos, capaz de generar significados a partir de esta energía condensada en la obra de arte que estallara para llenar a la humanidad.

El escultor siente y transforma la materia, pero es la luz la que le descubre la materia, y la luz se transforma junto con la materia durante el proceso de materialización, esto se ha de tener siempre en cuenta, luz y materia se necesitan y se buscan, se dan sentido la una a la otra.

Mi proyecto era crear una escultura orientada hacia la luz. Pero tras la reflexión anterior el proyecto se queda en una farsa. Primero porque la creación no existe, esto puede parecer algo sin importancia, podemos cambiar la palabra crear por transformar y continuar, pero esto implica un cambio en la intencionalidad, en el posicionamiento frente a la materia. Segundo porque la materia siempre esta orientada hacia la luz, siempre la recibe porque siempre se buscan y se encuentran.

Pero tras este descubrimiento, quedan en mi interior muchas dudas y una certeza. La certeza es la necesidad que siento hacia el modelado, modelado de la luz y la materia, la búsqueda de la forma formante, condensadora de energía. Las dudas, como al energía, se transformaran en nuevas certezas y nuevas dudas en un proceso sin fin de continua expansión interior, esta es la grandeza del arte, lo que me fascina, y lo que busco no solo en este proyecto sino en mi vida.

3.22.2006

EL MATERIAL DE LOS SUEÑOS


Durante la embriaguez o el sueño (estado alterado de conciencia) hay una ruptura momentánea con la realidad, una insensibilidad sobre las impresiones reales, durante la cual queda libre la imaginación y los sentimientos del sujeto, actuando fuera de toda lógica, olvidándose de sí mismo experimenta una liberación de las preocupaciones y deberes de la vida real, incluso llegando al éxtasis, y pierde la conciencia de la realidad. (…) En el estado de ánimo artístico, también se olvida de sí mismo, deja libre la imaginación y el sentimiento (encadenados normalmente a la lógica, al deber, a la moral)” Friedrich Nietzsche

El arte esta hecho del mismo material que los sueños, nace del subconsciente liberado. El artista es la persona capaz de esta embriaguez estética, de esta liberación del subconsciente que le acerca al supraconsciente, un estado más allá de la realidad (el mundo de los sentidos), ni racional ni imaginario, el espacio de encuentro con su alma.

La actividad artística nos acerca a este estado alterado de conciencia. La inspiración, ese momento de lucidez, es la culminación, el clímax, solo se consigue mediante la implicación, o como diría Picasso “no creo en la inspiración, pero si existe que me encuentre trabajando”.

Rodin y la luz



"Una tarde que fui a visistar a Rodin en su taller cayó rápidamente la noche mientras charlábamos.

-¿Ha contemplado alguna vez una estatua antigua a la luz de una lámpara?(…)

Seguramente la luz natural es la que permite mejor admirar una obra en su conjunto...Pero espere un poco...Voy a hacerle asistir a una especie de experiencia que sin duda le instruirá.

Mientras hablaba había encendido una lámpara.

La tomó y me condujo hacia un torso de mármol que se levantaba sobre una peana en un rincón del taller.

Era una deliciosa copia antigua, de pequeño tamaño, de la Venus de Médicis. Rodin la tenía allí para estimular su inspiración durante el trabajo.(…)

Al primer golpe de vista quedé extraordinariamente impresionado por lo que de repente se me revelaba. En efecto, la luz así dirigida me hacía percibir sobre la superficie del mármol gran cantidad de ligeros salientes y depresiones que yo nunca hubiera imaginado.(…)

Al mismo tiempo empezó a hacer girar muy despacio la plataforma móvil que sostenía a la Venus.Durante esta rotación seguí apreciando sobre la forma del vientre una multitud de imperceptibles abultamientos. Lo que en un primer momento parecía simple era en realidad de una complejidad inigualable.(…)

-¿Verdad que es maravilloso?, repetía. Admita usted que no esperaba descubrir tantos detalles. ¡Mire!, observe ahora las infinitas ondulaciones que forman la transición entre el vientre y el muslo...Saboree todas las voluptuosas sinuosidades de la cadera...Y ahora, sobre los riñones, todos estos adorables hoyuelos.

Hablaba bajo, con ardor devoto. Se inclinaba sobre aquel mármol como si estuviera enamorado de él.

-¡Es auténtica carne!, decía.

Y añadía radiante:

-¡Diríase modelada a base de besos y caricias!

Luego, poniendo de repente la palma de la mano sobre la cadera de la estatua:

-Uno casi esperaría, al palpar este torso, encontrarlo caliente.(...)

Rodin,Auguste: El Arte, Ed. Síntesis, Madrid, 2000, págs. 37-40.

3.14.2006

MODELADO 4 (trans-figurare)



El domingo pasado – segundo domingo de cuaresma – la Iglesia celebra en su liturgia la conmemoración de la transfiguración de Jesús.
Traigo esto a colación porque más allá de, o junto al mensaje cristiano, la “transfiguración”, el cambio sustancial de apariencia, de ese trans-figurare, del trascender y transformar la figura, tiene mucha relación con el vínculo que aúna la luz y la materia.
En el texto bíblico podemos leer: «sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como no los puede blanquear lavandera sobre la tierra (Mc 9, 3)», o bien: «brilló su rostro como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz (Mt 17, 2)».
Cuando la forma se modela, la materia se “transfigura”. Por eso, cuando al modelar se trascienden los aspectos puramente materiales, la forma modelada queda bañada de luz: irradia luz. Y esta irradiación, del cual nuestra obra es el centro, es como una fuerza centrípeta, magnética, que se transmite, que se contagia.
Bien es cierto que, para poder contagiarnos de esa transfiguración, debemos mantener una actitud activa ante la presencia de la escultura bien sea como hacedores, bien como fruidores de esa imagen (sin una cierta dosis de hierro, nunca seremos atraídos por el imán).
Modelar, es decir, transfigurar la materia por la acción luminosa dar a la luz la forma, está en constante contacto con dos ámbitos distintos: el material y el espiritual.
La verdadera transfiguración del modelado, quizá se nos ofrece como un ínfimo instante, como una visión fugaz, como una luz arrolladora que se desvanece. Pero es ese momento de transfiguración el que nos hace – como a los discípulos –, percibir una nueva realidad, o como mínimo, un nuevo sentido de la realidad.
Me atrevería a decir que, son esos momentos de transfiguración los que dan sentido a la realidad en el modelar.
En el aspecto plástico de la forma, el instante transfigurado nos advierte de que la materia está ya preñada, que ni un ápice más de materia será necesario para configurar el verdadero sentido de la experiencia estética.

3.11.2006

Sobre la cultura y el conocimiento.


El ser humano por su misma condición, esta necesitado de hacer suyo el mundo, de hacerlo habitable. Para eso necesitamos entender la naturaleza de las cosas que nos rodean.

El hombre, como ya explique anteriormente, tiene dos vías de acceso a esta naturaleza (entendiendo aquí la naturaleza tanto interior como exterior). Por un lado la razón y por otro la intuición. Estas dos vías son las que utiliza la humanidad para avanzar hacia este descubrimiento de la naturaleza que acabe con nuestra angustia existencial.

Para codificar los resultados obtenidos por la vía del razonamiento tenemos la filosofía y la ciencia, y el arte es la herramienta de expresión de la intuición.

Estas tres herramientas producen lo que podemos llamar cultura. La cultura se acumula y crece, y por un lado puede ser una escalera para poder ver desde una perspectiva más alta, pero también supone un muro que nos obstaculiza la mirada.

El crecimiento cultural es radial, como el crecimiento de un árbol, crece abarcando cada vez más. Pero ¿es este el sistema para llegar a entender el verdadero significado de las cosas? ¿Este crecimiento nos acerca o nos aleja del centro, del origen? ¿Por qué si cada vez conocemos más cosas todavía nos persiguen las mismas dudas?

Según Schiller “el hombre en su estado físico, se haya bajo el solo dominio de la naturaleza y se desprende de este poder en el estado estético. Solo cuando abre las alas de la imaginación abandona los estrictos límites del presente y de su vulgaridad; por impulso del arte, como artista o contemplador, adquiere una dimensión estética”. ¿Es pues el arte la manera de encontrar ese punto central del que nace la cultura?

Experimentar las sensaciones de la creación artística nos acerca a ese momento mágico donde todo comienza. Pero nuestros prejuicios, nuestra inercia cultural, no nos dejan llegar a la esencia de las cosas.

3.08.2006


Anoche soñé que era un pájaro.
Al despertar, ya no sé si soy un hombre que sueña ser pájaro,
o un pájaro que sueña ser hombre.

Sentir formas que generen sentido



“El arte no es más q representación y formación de una materia, pero la materia se forma de acuerdo con un irrepetible modo de formar, que es la espiritualidad misma del artista hecha estilo” (Luigi Pareyson)

La obra de arte es siempre un reflejo del interior del artista. El artista, inevitablemente, esta dentro de un contexto socio-cultural, y su obra siempre tendrá algo de ese contexto mezclado con el estilo y el carácter del autor, y de cómo este se relaciona y entiende su entorno.

No siempre, o casi nunca, nos encontramos en la misma situación, como espectadores, en que estaba el artista en el momento o en el proceso de creación de una obra. Por eso, no podemos, como creadores, pretender que la gente sienta las mismas sensaciones que nos conducen a la creación, lo importante es si nosotros sentimos realmente algo. Si el proceso de búsqueda que se inicia con estas sensaciones es sincero, si es vivido, el resultado se cargará de una energía que podrá hacer vibrar a otras personas, tal vez no del mismo modo que a nosotros, pero generando nuevos sentidos, nuevas sensaciones.

Esta búsqueda sincera en la forma, en el exterior, provoca una evolución interior del artista. Partiendo de esta interioridad, cultivada por la práctica artística, el artista se expresa al exterior, devolviendo al mundo esa energía que le hizo vibrar, regenerada, transformada, reinterpretada.

3.07.2006

MODELADO 3 (el cuerpo, receptáculo de luz)


Modelar a tientas ha sido una experiencia gratificante, por el desconcierto mismo que supone modelar sin la seguridad, sin el control que conlleva saber exactamente qué aspecto formal está adquiriendo aquello que modelamos en cada momento.

Precisamente este pequeño des-control, permitió que nos concentráramos en una primera fase del modelado, la más táctil y sensorial, sensual, por la que además apreciamos la masa de barro y, por tanto, nuestra acción de modelar, como una incertidumbre, como un proceso dubitativo del que extraer una primera certeza: nuestro hic et hunc, el estar aquí y ahora existiendo contemporáneamente a la materia que se está modelando, lo cual, en su sentido profundo, no es poca cosa.

Desde nuestra actividad de confluencia entre la materia y la luz, modelar a tientas no es un fin en sí mismo, sino un medio, un ejercicio a través del cual hemos podido entender entre todos, de manera palpable, palpada, palpitada, cómo la luz interviene en el modelado, cómo toda forma nace, vive y se orienta respecto a la luz.

Así, en la penumbra, el modelo y el barro son una realidad confusa, pero de entre esa confusión, vamos trayendo a la luz la forma, que es el objetivo de modelar.
El cuerpo modelado se configura, por tanto como materia orientada hacia esa luz.

¿No deberíamos, por tanto, a través del modelado, concebir ese cuerpo cómo un receptáculo de luz?

3.03.2006

el concepto de arte en el maestro Eckhart

recogido del libro:
COOMARASWAMY, A.K.:
La transformación de la naturaleza en arte.
Ed.Kairós. Barcelona, 1997.

"Qué es conocimiento? El conocimiento es triple: 1ºde particulares y generales, sensible, empírico, literal, indicativo, 2ºde universales, racional o intiligible, alegórico, convencional3ºde mismidad, sin imagen ni semejanza, transcendental, anagógico. De éstos los dos primeros son relativos, el último imnmediato y absoluto, pudiéndose expresar sólo en términos de negación.
(...)en total estas son las tres funciones estéticas de la denotación, la connotación y la implicación, correspondientes al reconocimiento, la interpretación y la comprensión inmediata." (pag. 53)

"(...)la forma de la cama no está en la sierra ni en el hacha, sino en un cierto movimiento hacia esa forma." (pag. 63)
"El surgimiento de la imagen no es por un acto de voluntad humano o divino, sino de atención cuando la voluntad está en reposo" (pag. 64)

"(…) Como un ojo consciente situado en su espejo, podría ver todas las cosas en todas su dimensiones aparte del tiempo y el espacio como el objeto único de su visión, no pasando de una cosa a otra sino viendo sin luz, en una luz porta-imagen atemporal, donde sobre todas las cosas sensibles pende la niebla inmutable de la unidad. Esto es la visión de las cosas en su perfección, siempre verdes, sin vejez y sin edad: tener todo lo que tiene que ser y es fuertemente deseable y da delectación; tenerlo todo a la vez y completo en el alma indivisa, y eso en Dios, revelado en su perfección, en su flor, donde primero brota en el terreno de su existencia…eso es la felicidad, una maravilla peculiar ni en el intelecto ni en la voluntad, …como felicidad y no como intelección, no dialécticamente sino como si se tuviera el conocimiento y el poder de juntar todo el tiempo en un único ahora eterno, como Dios se saborea a sí mismo." (pag.77-78)

3.02.2006


´´Cada obra de arte proviene de una necesidad interna del alma. La verdadera obra de arte nace del artista: una misteriosa, enigmática y mística creación. Se separa de él, adquiere vida propia, se transforma en una personalidad en sí misma; un sujeto independiente animado por un viento espiritual, el vivo fundamento de una verdadera existencia humana.´´

( Wassily Kandinsky)

3.Imaginar

Reflexión a partir del post "escultura sin luz", de meri godia.

A menudo se ha usado el verbo imaginar como contraposición a una cruda y dura realidad de la cual es necesario escapar. Este hecho lo convierte en velo, en mera distracción ante lo real; sin embargo imaginar no es huída, sino inmersión.

Inmersión en la acción inherente a toda creación. Imaginar, especular, reflexionar, contemplar… Creación es la esencia desvelada, manifestada, imaginada. Creación es la corporificación de lo real.

La popular frase “te imaginas que…” podría ser traducida por: “conviértete en una imagen donde…” pues nosotros somos la pantalla donde se proyectan nuestras preguntas, nuestros anhelos, nuestras nostalgias.

El barro, como materia, acumula huella a huella nuestras preguntas hasta alumbrarlas como sentido y elevación en una forma plena de significado.

La forma gestada es la nuestra, desafiante.

Nuestros gestos nos configuran.

3.01.2006

El festin: la implicación del artista


Después de la última clase, tras ver la película, me vino a la cabeza una pregunta que ya hacia tiempo se había disuelto entre otras preocupaciones, pero que todavía no he terminado de responderme.

Se habló, durante la última sesión, sobre la naturaleza del arte, de cómo afecta a las personas y de qué mueve al artista a crear.

Si entendemos el arte desde un punto de vista amplio, sin reducirlo a lo que llamaríamos las bellas artes, y aceptando que se puede hacer arte entre fogones, podemos llegar a la conclusión de que el arte radica en la intención o la actitud con que se afrontan las tareas que hacemos y la vida en general.

Yo soy de esta opinión, creo que un artista, es artista 24 horas al día, cuando duerme, cuando camina, cuando hace cualquier cosa, porque lo que diferencia a un artista del resto de personas es esa sensibilidad, innata o adquirida pero siempre cultivada, que le hace ver, sentir y entender la vida de una manera diferente.

Aquí esta la diferencia entre el artesano, que domina la técnica, y el artista.

Esta reflexión siempre me aparece periódicamente, y siempre me acaba abriendo nuevos interrogantes, por eso me he decidido a quitar el polvo a mi diario y rescatar algún texto que creo puede interesar a alguien.

Una definición de arte:

Según la Real Academia de la Lengua Española, el significado de la palabra arte es la virtud, disposición y habilidad para hacer algo. Esta es la primera acepción, pero también lo define como la manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. En una tercera definición conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo.

Tenemos pues tres definiciones de arte que podríamos reducir a dos. Una seria entender el arte como el conjunto de reglas que se siguen para hacer bien algo, o bien es el talento o aptitud que se tiene para hacer bien las cosas. Esta definición nos habla de un arte útil, un conjunto de habilidades que nos sirven para crear objetos. La otra definición nos habla de la expresión individual, desinteresada, o sin objetivo práctico.

Estas definiciones creo son erróneas, ya que confunden arte con artesanía.

Este arte útil, resultado de una serie de habilidades técnicas, seria la artesanía, encaminada a proporcionar utilidad, comodidad, y aunque pueda tener cierta belleza plástica su sentido reside en su capacidad para crear objetos que respondan a una necesidades físicas.

Por otro lado el arte en sí, lo que se suele conocer como bellas artes, es la búsqueda de medios de expresión a través de la plástica, aunque su sentido, pese a lo que pueda parecer a priori, no es puramente estético, responde también a una necesidad, aunque es una necesidad diferente a la que satisface la artesanía. No se trata de crear objetos/herramientas que solucionen problemas físicos, sino objetos/herramientas que nacen de un sentimiento metafísico y persiguen problemas metafísicos, se trata de explicar lo inexplicable de la esencia del individuo, de la sociedad o de la naturaleza.