2.27.2006

la necesidad de crear, como herramienta de conocimiento



Ante ese mundo extraño que el hombre no es capaz de comprender surge una necesidad de poner orden dentro del aparente caos que nos rodea, de intentar comprender las fuerzas que mueven el mundo, de encontrar nuestro sitio en el universo.
Para responder a las preguntas el ser humano, como animal racional, crea dos herramientas que le sirvan para encontrar la paz interior perturbada por el “yo no se”. Estas herramientas se basan en la observación de la naturaleza, para poder encontrar el sentido/orden de las cosas. Estos dos sistemas de visión son la ciencia y la filosofía. La primera se mueve en el mundo de lo físico, mientras que la segunda analiza lo metafísico.
Ambas herramientas se basan en la acumulación de percepciones y en su catalogación y análisis para crear unas leyes o principios.
Pero hay otras maneras de acercarnos a la naturaleza. La empatia.
El hombre es un ser racional, pero también sensible. A diferencia de la razón esta capacidad intuitiva del ser humano no observa y analiza, siente y experimenta, no busca acumular conocimiento, tiene certezas, no entiende, sabe.
El arte es el lenguaje, el código, que podemos utilizar para descifrar estas sensaciones.
A través de la práctica artística se desarrolla una sensibilidad que nos abre nuevos caminos a la hora de explorar nuestro mundo interior y el mundo exterior, y como se relacionan.

2.24.2006

Luz, imagen, percepción












En su primer blog Ramón decía que la luz es ya una imagen. Yo no creo que la luz sea en si misma una imagen.
La luz es un fenómeno de difícil explicación, de hecho, hablando en términos científicos, la luz tiene un doble comportamiento, por un lado es una energía con características que se pueden analizar como si se tratara de una onda electromagnética, pero a su vez se puede analizar como si fuera materia.
Ya sea energía o materia, lo cierto es que la luz es una de nuestras principales fuentes de información sobre el mundo que nos rodea. La luz se relaciona con todo lo que nos rodea, rebota sobre los objetos y recoge información sobre ellos. Cuando esa luz llega a nuestro ojos provoca un estimulo que pone en funcionamiento todo el proceso mental que supone el generar una imagen.
La luz nos da una información codificada sobre los objetos y nuestro cerebro la descodifica y genera la imagen. Por eso yo no creo que la luz sea la imagen, si es cierto que sin luz no hay imagen, pero también es cierto que sin agua no hay río y el agua no es río.

La luz podemos analizarla desde esta perspectiva (bastante científica) pero, personalmente, lo realmente importante no es donde se genera la imagen sino que es la percepción.

Y es que la luz nos hace vibrar, nos provoca una serie de estímulos, pero no es la única energía, por utilizar alguna palabra, que nos hace vibrar, que nos hace sentir.

Nuestros sentidos recogen gran cantidad de información sobre nuestro entorno. Toda esta información pone en marcha un proceso en nuestra mente que generara unas sensaciones (unas imágenes).

Podemos entender todos estos factores, podemos analizar la luz, el sonido, el olor, el gusto e incluso el tacto, y descifrar las reacciones que genera en nuestro cuerpo. Pero hay algo más, a menudo tenemos sensaciones que no percibimos por ninguno de los cinco sentidos. Esta es la cuestión, como funciona la percepción más allá de los sentidos.
Continuamente percibimos sensaciones de todo tipo mediante nuestros sentidos. Entendiendo la percepción como ese proceso de generación de una “imagen-sensación” que he explicado antes. Pero algunas veces sucede algo diferente, una reacción que no podemos explicar, no sabemos porque pero tenemos la certeza de que algo pasa.

¿Y que es lo que pasa?

Cuando lo sepa ya os contare, de momento solo puedo decir que la respuesta que más me llena la encontré entre un montón de barro…

2. Nada, nadie, nado, Nacido.


Donde está la nada, nada está. Cuando la nada aparece, el tiempo se desvanece, se une todo en un profundo primer momento, los sentidos nada hayan mas silencio, se calman atentamente y, recuperan la primera sensación de ser.

La nada es para que todo pueda ser. Es mi primer estado, matriz, receptáculo puro y nacimiento constante.

Fotografiar es así: recuperar la nada y hacerse cámara, pantalla, película, emulsión sensible. Fotografiar es así: es la luz quien lo hace, y lo hace en mí.

2.23.2006

MODELADO 2 (Inciertas certezas del modelar)

«Lo moldeé, lo alisé, lo limpié una y otra vez
hasta que la nueva criatura de barro
se parecía tanto a la idea que había concebido mi cabeza
como permitían el barro y el agua»

Ch. M. Wieland, Aportación a la historia secreta de la humanidad.



Al modelar generamos, como mínimo, un espacio de relación entre dos realidades: el yo, que modela, y la materia, que es modelada.

Éste es un despacio que, aunque indeterminado, no es inconcreto. Es un espacio intermedio entre yo y una cosa que nace del contacto con mis manos, de mi hacer sobre ella. Por lo tanto, no es una cosa cualquiera, sino una proyección de mí sobre la materia, una reflexión, un espejo.

La imagen modelada que va apareciendo en aquella masa de barro, inicialmente informe, está consiguiendo fijar, capturar, retener, contener un ansia, un anhelo, una emoción nuestra. Y aquí reside gran parte de su valor.

Desde ese momento, esta masa de barro modelada es, para nosotros, una realidad, una presencia, un pedazo de luz capturado en un cuerpo.

Ahora: existe, es, y es de verdad. Nosotros lo sabemos, y esa certeza tiene una validez inestimable.

Pero, ¿cómo llamar a esa cosa de barro modelado? Seguramente no hay una palabra capaz de expresar tan correctamente nuestra experiencia como la experiencia misma. Por eso nos sentimos torpes, impotentes, a la hora de poner palabras a algo tan sencillo, tan humilde y a la vez tan profundo.

Los más dados a la tradición, dirán que se trata de una escultura, de una estatua, de una figura. Los más ilustrados, dirán que es una forma, un volumen, un espacio. Mas, siendo aquello una masa de barro tocada por nuestras manos, ¿no es algo más y – si me permitís la contradicción – algo menos que una escultura, una figura o un volumen?

Sí. Algo menos porque lo que nace de esta experiencia cotidiana del modelar, no debe tener la pretensión, la grandilocuencia, la carga histórica de una escultura, una estatua, un volumen, un espacio...

Pero, también algo más, porque ninguno de estos conceptos nos hablan de la emoción que supone añadir pequeños pedazos de barro (pequeños pedazos de huellas nuestras) uno sobre otro, llenos de inconcreciones e incertidumbres, que nos llevan al momento en que decir “¡Eureka, lo conseguí!”.

En ese momento, ni un pedazo más, ni un menos son necesarios para entender que, aquella indeterminación primera, es ahora una cosa muy concreta.

Por eso, me gusta entender el modelado como una incierta certeza.

2.18.2006

1. Phos, Photós

“La luz es el primer animal visible de lo invisible”
Lezama Lima



La luz es ya una imagen, la primera manifestación de la nada que la crea. La presencia sutil de esa nada es la luz visible: la primera imagen y la más pura.

La luz es hija de la nada y madre de todas las imágenes. En su expansión, ella nos muestra el mundo. Nosotros lo fijamos como memoria, como sentido, como pulsión. Por acumulación de fijaciones nos configuramos, nuestras formas se definen como gesto, como orientación a la luz.

Imagen es gradiente de sombra, es opacidad, en la luz. La sombra la fija y estructura, le da densidad y peso, la hace presente; la luz la crea y la sustenta, la mantiene viva y liviana, la hace partícipe de su creación.

El que modela se modela, reorienta sus fijaciones y despierta a la luz latente. Modelar es tacto, comunicación de la materia, viaje de la sombra a luz; transparencia en lo denso, transmisión de la creación.

Conciencia es luz revelada, conocimiento, nacimiento del hombre nuevo.

2.17.2006

MODELADO 1


Tras la experiencia de modelar a oscuras 14.02.2006

MODELADO 1 (Fiat Lumen)

“Y dijo Yahvé: «Hágase la Luz».
Y la luz se hizo”
(Génesis)



La frase mítica que describe el primer acto creador (fiat lumen), es de vital importancia para la acción que queremos desarrollar a lo largo de esta actividad, de este taller abierto que hemos llamado “confluències: modelat i fotografia”

¿Somos habitualmente conscientes de la función imprescindible de la luz que en nuestro acto creador?¿Existe creación plástica sin la presencia de la luz?¿Acaso nuestra creación no nace de la luz, no es una proyección de luz, una determinada densificación de la misma?

Decir que la luz es imprescindible para la fotografía, parece obvio. La misma palabra “fotografía” habla de la necesidad de este “photon” desde el que se manifiesta la imagen, como fijación de luz.

Pero, ¿y el modelado? ¿Cómo la materia plástica – modelado es por definición “plastiké”, materia plástica – plasma, manifiesta, fija esa luz?

En todo caso, presentamos la experiencia de modelar a tientas como una pregunta reflexiva, como una indagación al sentido de lo plástico, como una toma de conciencia a la presencia, en nuestro hacer, de la luz.

Porque, la pregunta sigue latente: ¿Y sin luz? ¿Y antes de la luz?

2.14.2006

PRIMERA SESION

Espero que la primera sesion haya sido del interés de todos.