4.23.2006

De lo literal y lo metaforico


En la inmortalidad del alma, de los diálogos de Platón, Sócrates razona sobre la muerte a partir de una serie de comparaciones entre los ciclos de la naturaleza, el cuerpo y el alma.

Se podría decir que esta relatando un proceso alquímico en el cual separa la materia (el ser humano) en sus dos partes, cuerpo y alma.

La manera hermética de explicar el alma, a través de la alquimia, es muy similar a la manera platónica, y en cierto modo ambas coinciden con muchas religiones, por no decir casi todas, en la separación del cuerpo (mortal y matérico) y el alma (inmortal y etérea). El hecho de que, al menos a priori, nos parezcan tan diferentes entre si las diferentes religiones o corrientes de pensamiento es porque tendemos a literalizarlas.

Esta reflexión llevada al campo de las artes es de suma importancia. Tenemos tendencia a literalizar las cosas porque así son más fáciles de entender para nuestra cultura (occidental del siglo XXI).

La literalidad en arte aparece cuando intentamos clasificarlo y darle el grado de bueno o malo. A menudo caemos en consideraciones puramente técnicas, como el grado de virtuosismo del autor, o el grado de abstracción de la obra. El problema no esta en la abstracción o la figuración, este es un tema secundario. Toda obra por muy figurativa que sea, no se puede leer literalmente sino metafóricamente, con lo que siempre resulta abstracta y por lo tanto abierta a interpretaciones (el lenguaje visual o plástico es un lenguaje de código abierto).

Si la obra es capaz de generar interpretaciones entonces es una obra que funciona, cumple su función de iniciar un dialogo con el espectador y de este consigo mismo. El arte es la manera de conectar a los individuos entre si y con la naturaleza, con el TODO. Esto tampoco se puede entender literalmente…

4.22.2006

Confluyendo desde "la ciudad de la luz"

"Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra"

"Desde el TODO, que es puro espíritu, hasta la más grosera forma de materia, todo está en vibración: cuanto más alta es esta, tanto más elevada es su posición en la escala. La vibración del espíritu es de una intensidad infinita; tanto, que prácticamente puede considerarse como si estuviera en reposo, de igual manera que una rueda que gira rapidísimamente parece que
está sin movimiento. Y en el otro extremo de la escala hay formas de materia densísima, cuya vibración es tan débil que parece también estar en reposo. Entre ambos polos hay millones de millones de grados de intensidad vibratoria. Desde el corpúsculo y el electrón, desde el átomo y la molécula hasta el astro y los Universos, todo está en vibración. Y esto es igualmente cierto en lo que respecta a los estados o planos de la energía o fuerza (la que no es más que un determinado estado vibratorio), y a los planos mentales y espirituales."

[Texto extraido de "el Kybalion(por tres iniciados)". Escultura A. Maillol]

4.11.2006

Modelado y reflexión: la alquimia y el chaman


A menudo se ha hablado, tanto en las clases como fuera de ellas, del modelado como una forma de reflexión o de meditación, yo mismo, y creo que en esto coincido con varias personas del grupo, entiendo que el hecho de modelar es una parte de un proceso interno del crecimiento espiritual. El modelado se enmarca dentro de una filosofía de vida por decirlo así, de una manera de ver las cosas, o mejor dicho de entender la vida y buscar respuestas (o tal vez preguntas).

En uno de mis blogs anteriores escribía sobre el escultor, o el artista, como la persona capaz de captar las vibraciones o energías del mundo que nos rodean y concentrarlas en un gesto concreto, la obra. Esta definición establece que existe una comunicación del artista con la naturaleza a un nivel no común, como diría Chris Drury el artista es una especie de chaman capaz de transformarse mediante un proceso de meditación y encontrarse con la naturaleza más allá del plano físico.

En el libro de Patrick Harper, el fuego secreto de los filósofos, encontré una definición con muchas cosas en común: “De esta manera, el alquimista se relaciona a la vez con el inconsciente y con la sustancia que esperaba transformar mediante el poder de la imaginación, que es, por lo tanto, una quintaesencia, un extracto concentrado de las fuerzas vitales, tanto físicas como psíquicas, (el artista) trabaja con y a través de su propia quintaesencia, y él mismo es la condición indispensable de su propio experimento”

Las diferencias entre chamanes, alquimistas, filósofos y artistas son muchas, pero todos tienen algo en común, la certeza de una realidad que se escapa a nuestros sentidos, y el deseo de buscarla. Los científicos la buscan en los neutrinos, y tal vez tengan razón quien sabe, pero mucha gente antes y con menos tecnología a sentido esa “materia sin masa” esa energía que nos traspasa el cuerpo con mensajes del otro mundo y de la creación, eso que es indescriptible, imperceptible pero que mantiene una conexión con todo el universo, hay personas que lo llaman alma, Dios, yo no me atrevo a darle un nombre concreto, todos los que he pensado tienen connotaciones culturales o históricas tan fuertes que no me convencen, traen demasiados prejuicios, pero esto es otro tema…

4.09.2006


Estas oscuras ventanas del alma de la vida desvirtúan los cielos de extremo a extremo y te llevan a creer una mentira cuando miras con los ojos, y no a través de ellos.”

(The Everlasting Gospel, W. Blake)