3.20.2006




Una oportunidad


Deformaciones sutiles, formas sinuosas que parecen formar parte de otra realidad, pensamientos e ideas que se perciben gracias a la luz. Luz que construye volúmenes entre la claridad y la oscuridad más absoluta. Formas que empiezan a sentir, formas que parecen cobrar vida, intentando despertar de un letargo de sueños, seres que empiezan a moverse para poder despertar, seres que buscan la luz para encontrar el camino hacia una nueva realidad, una realidad de luz. Desesperadamente y cada vez con más insistencia estos seres se agitan con más violencia. Sus movimientos cada vez son más rápidos más inquietos, parecen querer despertar. Cada vez son más. Una inquietud se respira en el aire, pues parece que algo va a cambiar dentro de muy poco. Los muros de su realidad cada vez son más estrechos y eso les hace querer salir hacia el exterior, su nuevo exterior. Algunos empiezan a atravesar las barreras de ese mundo postizo, estrecho y oscuro, descubriendo un nuevo espacio, un espacio de luz, un espacio extenso, inconmensurable, un espacio cegador. Poco a poco estos seres toman conciencia de donde están, se sienten indefensos, como niños en su primer día de escuela, pero saben bien que el lugar en el que están les abre las puertas de su mente. Un lugar donde ellos son los creadores de su propia realidad, la que ellos quieran, sin imposiciones sin muros que estrechen su conciencia, en definitivas, seres libres.

Idea fotográfica para la primera etapa del proyecto.



1 comentario:

Jorge Egea dijo...

si lees el artículo sobre Rodin de Adrián, quizas puedas encontrar paralelismos....