2.28.2006

Con los ojos ciegos

Modelado en el barro, 1ª sesión.
Esculpiendo a la modelo con barro y a oscuras.
Reflexión 1

Con la perdida de un sentido consigo potenciar otros. La escasa visibilidad a la hora de modelar me permite a partir del tacto conocer los volúmenes y formas que se forman en la escultura mientras mis dedos recorren las curvas de la modelo en mi mente para poder esculpir su figura en el barro.

Reflexión 2

Sobre esta metodología de trabajo he descubierto que para elaborar las piezas creo un paralelismo entre: lo poco que consigo ver, la figura que siento entre mis dedos y la imagen que se forma en mi mente, que me permiten creer que lo que estoy esculpiendo tiene la percepción visual que he perdido al quedarme ciego.

Reflexión 3

Creo que es importante destacar que al esculpir se potencia la sensación del tacto del barro hasta un extremo en el que cada volumen que sentimos entre nuestros dedos delimita unos espacios en nuestra mente, que compuestos a partir de nuestros conocimientos sobre el cuerpo humana y nuestras experiencias escultóricas, hacen que podamos reconocer aquello que no podemos ver a través del sentido de la vista.

2 comentarios:

Jorge Egea dijo...

Utilizas el verbo "esculpir" para designar la acción de dar forma, y con ello conseguimos entendernos. Pero, ¿realmente "esculpes"?

Esculpir está religado a una acción muy concreta: "sculpere" significa carvar sobre piedra, tallar. ¿tiene tu sensación, reflexión, acción, algo que ver con "sculpere"?

Jorge Egea dijo...

de todos modos, enhorabuena por tu aportación